Los de Pepe Mel tienen las ideas claras y confían en conquistar este duelo histórico junto con su afición. Tras perder en el Camp Nou (4-2) llegan con fuerza e ilusión. Evidentemente, la derrota no es alegría pero el Betis jugó contra el todopoderoso Barcelona con personalidad, criterio y buen fútbol (lujo que otros no tienen), y si no hubieran expulsado a Mario, quizás otro gallo cantaría.
En el otro bando, el Sevilla va de menos a más. Aunque en la pasada jornada empató en casa contra el Espanyol, al equipo de Marcelino se le vio con ganas y ejerció una primera parte fantástica. Tienen el hándicap de la sanción a Kanouté, por lo que no podrá jugar.
Ambos presidentes y entrenadores abogan por un partido con fútbol, rivalidad y respeto entre las aficiones. Sevilla acogerá una fiesta del fútbol, un partidazo. Señores, ¡viva el fútbol!
Demuestra lo que tu vales,empieza como vas,desde abajo,llegarás hacer grande,el camino que te queda es largo y duro,pero estás en ello,yo confio en ti.Un saludo
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