jueves, 7 de junio de 2012

La vida fue canalla con Preciado

Hoy tenía el feliz propósito de escribir acerca del Córdoba y su partido disputado contra el Valladolid por la promoción de ascenso a Primera. Sin embargo, en días como el de hoy, debemos dejar a un lado los partidos, las concentraciones de la selección, Roland Garros... A todos nos une un mismo lazo, el cariño y el aprecio que le mandamos a una persona querida en el fútbol y admirada como ser.
Esta mañana, me levanté y me dijeron que Preciado había fallecido. Apresurado y sobrecogido, me dispuse a leer la prensa y, efectivamente, Manolo Preciado dijo adiós esta madrugada tras sufrir un infarto de miocardio. Un tipo entrañable, honrado y con dos huevos. Todo lo que le dio al fútbol se lo arrebató la vida. El fallecimiento de su mujer y su hijo en menos de dos años, no nubló la carrera de Manolo Preciado como entrenador en el fútbol, cuyo palmarés cuenta con cinco ascensos.
Fatalidades como ésta, "te da una idea de lo poco que somos", como bien dijo Del Bosque.
Mis más sinceras condolencias a su familia y amigos. Se va un grande del fútbol y, sobre todo, un gran humano. Allá donde estés, un abrazo muy grande de una modesta persona. 


Descansa en paz

lunes, 28 de mayo de 2012

Alejemos el deporte de la política

El 25 de mayo se jugaba la final de la Copa del Rey en el Vicente Calderón. Athletic y Barça, los dos equipos que más veces han ganado este torneo, se enfrentaban para cerrar la temporada. El Athletic depositaba su confianza -tras perder la Europa League contra el At.Madrid- en este título para premiar su excelente temporada. Por otro lado, el barcelonismo quería despedir a Pep Guardiola, tras cuatro años de un éxito supremo, como se merece.
Sin embargo, la relevancia extradeportiva la cobró un artículo publicado por Santiago Segurola en La Gazzeta dello Sport. En dicho artículo, Segurola atacaba al madridismo más extremista e intolerante, por el cual, la final no se jugó en el Santiago Bernabeu en perjuicio de las aficiones rojiblancas y blaugranas: "Cerca de 40.000 aficionados vascos llegarán a Madrid para apoyar a su adorado Athletic. Más de 15.000 no podrán estar en el campo. Se jugará en el Vicente Calderón, tras la negativa del Real Madrid a que su estadio, con 30.000 asientos más, fuese el escenario de la final. La derecha más recalcitrante apoyó la decisión. No quería una fiesta de vascos y catalanes en el Bernabeu. El madridismo más intolerante daba por supuesto que el Barça iba a ganar la final, lo cual se añadiría a sus peores pesadillas".
Segurola aprovechó para lanzar un dardo venenoso a Esperanza Aguirre, a la cual acusó de demagoga: "El clima previo al partido se ha visto alterado por Esperanza Aguirre (...) cuya capacidad demagógica no tiene rivales en el ámbito de la política española. Dijo esta semana que la final debería suspenderse, si se producen los habituales silbidos de los aficionados del Athletic y del Barça al himno español. El mismo día en que realizaba estas declaraciones, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid daba permiso para la celebración de una manifestación fascista el mismo día de la final en el centro de la capital española".
Incluso pronunció que los aficionados de ambos equipos "sentían que no eran bien recibidos" en la capital de España. 
No voy a realizar una valoración sobre la política y menos sobre las palabras de Esperanza Aguirre. Mejor una mención para salvaguardar al deporte, en este caso, el fútbol. Esto es un ejemplo más de que el fútbol y la política no son compatibles, no deben caminar de la mano juntos. Esforcémonos por independizar el deporte de la política o quizás, en el futuro, no haya un posible retorno. ¡Al loro!